Un elefante blanco es un mamífero poco común y sagrado en Tailandia, siendo un símbolo de poder real, en La antigua Siam cuando los reyes no estaban satisfechos con alguno de sus súbditos, le regalaban uno de estos animalitos, que deberían cuidar, alimentar y venerar más que así mismos, ocasionándoles la ruina por el simple hecho de mantenerlo. En la actualidad y especialmente en los países subdesarrollados o en vía de desarrollo y con mucha mayor fuerza en los períodos cercanos a las elecciones de aquellos pocos que gobiernan nuestros territorios, se ha vuelto popular esta expresión para dirigirse a aquellos proyectos que generan más costos de manutención que los beneficios generados, sin embargo Elefantes blancos no sólo se encuentran en Tailandia, o en Bogotá o en Medellín, los mamíferos de color blanco también los podemos encontrar o construir dentro de nuestras empresas.
Los proyectos que comienzan grandes son más propensos de convertirse en Elefantes Blancos que aquellos proyectos que comienzan pequeños, y especialmente en proyectos de tecnología donde la velocidad del entorno es cada vez mayor y donde la competencia mundial está en una carrera de velocistas de 100mts planos. Los proyectos Grandes son proyectos con mucha inercia es decir con mucha masa (como un elefante), así para poder hacer cambios sobre él se requieren de grandes unidades. Ver artículo completo »

