Es claro que en nuestro medio existen pocas empresas con una clara percepción de la importancia de la implementación de tecnológica para su supervivencia y competitividad y aún mucho menor es el número de ellas que definen estrategias específicas de desarrollo tecnológico. Desde otro punto de vista, la información de los procesos productivos que existen en las diferentes industrias son confidenciales y no podemos afirmar que tenemos la forma de tener toda esta información de manera concreta y así poder ofrecer propuestas de proyección tecnológica. Como consecuencia, nos vemos obligados a romper esta tendencia y así dar a conocer nuestras ideas innovadoras; para ello tenemos que perfeccionar distintas rutas, directas e indirectas, que nos lleven a identificar las necesidades tecnológicas (nuevos procesos y productos) de las empresas con las cuales podemos y queremos colaborar.
La identificación de necesidades es un proceso difícil porque es claro que los empresarios no siempre dan a conocer sus necesidades por cualquier causa (no saben describirlas, no confían en mencionarlas, etc.), y la evaluación general de las necesidades en sí es complicada por todas las variables que involucra.
